Paga miles por tatuarse con Javi Wolf y termina con un trabajo pésimo

Paga miles por tatuarse con Javi Wolf y termina con un trabajo pésimo

Javi Wolf se defendió diciendo que la piel de la chica “no era virgen” y que tomó la foto con un celular chafa, no con un iPhone 12

Quetzalli Ríos es una joven que estaba muy impresionada con el trabajo del tatuador Javi Wolf, porque wow, supuestamente hace cosas bien chidas con un estilo acuarela.

La chica usó su cuenta de Twitter para narrar en un hilo cómo fue su experiencia con el artista, que se maneja con mucho misterio y hay que agendar cita con meses de anticipación porque muy cotizado.

De acuerdo con la afectada, el año pasado contactó al personal del tatuador por medio de una plataforma asistente, sin saber si era un bot o un ser humano.

 

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Así le dieron cita para febrero de 2021 y le cotizaron un trabajo de 6×6 centímetros en 7 mil 800 pesotes, pero ella pensó que lo valía y decidió desembolsar la lana.

Luego las cosas comenzaron a ponerse sospechosas porque ni sabía qué onda con el estudio y dos horas antes de su cita le dieron la ubicación. Ella solo pensó que era porque el tatuador andaba chueco con el SAT.

Al llegar al lugar, la chica comentó, de nueva cuenta, cómo quería el trabajo y que buscaba cubrir una cicatriz con él.

Entonces el famoso tatuador sacó sus dotes de niño de primaria y le hizo un boceto chafa de caricatura, que parecía realizado por un morrito de 6 años.

Como ella era seguidora de este dude, ya sabía que dibujaba para el perro, así que no objetó nada y pensó que ya en la piel se vería increíble. Error.

Como ya se imaginarán a estas alturas de la historia, el tatuaje quedó espantoso y para llorar. Ella pensó que tal vez con los días se vería mejor, pero nel.

Fue así que se quejó con el tatuador y comenzó el pleito. Él acusó que se veía así de horrendo porque ella se tomó una foto con un celular chafa.

Aunado a esto, dijo que su piel “no es virgen” y menos quedaba bien un trabajo en esas condiciones. Y que no había reclamado al momento de la chamba.

Por ello la chica lo exhibió en redes para que la gente tenga cuidado y no ande regalando miles de pesos por un piolín todo feo. En los dulces y galletas luego salen tatuajes más chidos.

Mientras ella se ha convertido en burla con tremenda cosa que ahora debe tener en la piel, algunos internautas le recomiendan levantar una queja en Profeco.

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